1ª parte
¿Qué es imitar? Parecerse o copiar la forma de actuar o ser de alguien con quien
permaneces por mucho tiempo.
¿A quién imitas?
¿Cuántos de ustedes saben lo que significa ser orgulloso y humilde?
¿Cómo podemos imitar a Dios? Teniendo su misma forma de ser, es decir,
teniendo su mismo amor, amando a los demás por encima de mi propio beneficio,
buscando hacer la voluntad de Dios para que nuestra vida sea agradable a Él.
SIERVO HUMILDE
La palabra de Dios dice que debemos portarnos como sabios o no como
necios y esto incluye a ustedes amiguitos. Los niños deben ser vivos, sagaces, entendidos
de cual es la voluntad de Dios y para ello deben conocer y aprender su Palabra.
¿Qué es ser humilde? Ser humildes es portarnos adecuadamente sin
alardear o presumir lo que somos. La
Biblia dice que, aunque Jesús era Dios, Él no era jactancioso, vanidoso ni orgulloso.
El no corría alrededor del pueblo diciendo, “¡Yo soy Dios y tu no lo eres!” En
vez de eso, él era humilde, y siendo DIOS, estando en su trono, se quitó su
corona y dejo sus vestidos de realeza para tomar la forma de un hombre para
venir a servir como siervo.
¿Cómo fue humilde Jesús?
Un día, Jesús fue a encontrar a sus discípulos para
ir a comer la cena. Ya casi era tiempo de la comida de la pascua. Jesús sabía
que no iba a estar vivo por mucho tiempo y quería enseñarles a sus discípulos
lo que podía, en ese tiempo corto. Ya iba a comer, pero de repente, dejo de
hacer todo e hizo algo muy importante. Él quería enseñarles a sus discípulos lo
que significaba servir y ayudar a otros.
Lee Juan 13:1-17
Jesús dependía de Su padre y no hacía nada que Él
no le dijera.
Ustedes niños deben
aprender que necesitan a Dios. El es creador de todo y sin Él, no tendríamos
nada.
En Juan 15:5, Jesús usa la planta de uva para
compararlo a nuestra relación con Dios. Debemos estar pegados a Él para
dar mucho fruto.
Así como una rama, separada de un árbol no produce fruto,
nosotros sin Jesús no podremos dar buen fruto. ¡¡Dependemos de El!!
“Yo soy la vid, vosotros los pámpanos;
el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de
mí nada podéis hacer.
”
¿qué es lo que tienen en común las palabras en la
primera columna y qué es lo que tienen en común la segunda columna?
En
la iglesia hay un lugar donde podemos servir a Dios, allí encontramos hermanos
que ayudan y sirven a Dios en diferentes áreas del templo. Lo bonito es que
nadie sirve por su rango o su profesión o por el cargo que desempeña en su
lugar de trabajo.
Todos servimos donde Dios nos pone a servir, Él nos da dones
y talentos, y nos capacita para el oficio que desempeñamos dentro de la iglesia.
Por ejemplo, un doctor puede que este sirviendo en el área de enseñanza, o en
el área de seguridad; una secretaria de un importante despacho puede estar
sirviendo con los niños, con las damas o en el coro.
Todos ellos demuestran
humildad para servir donde Dios los designa.
DEPENDIENDO
de DIOS
¿Tienes
una mascota en casa? ¿Quién cuida de tu
animal? ¿Quién ama a tu animal? Todos
nuestros animales pertenecen a Dios. Nosotros podemos cuidar de ellos y podemos
darles amor, pero Dios los creó. Nosotros también pertenecemos a Dios. Tus padres pertenecen a Dios. Todos
necesitamos a Dios, su cuidado, su poder y su amor.
Al igual que nuestros
animales nos necesitan, todos necesitamos a Dios.
Jesús
mismo dijo, “De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por
sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre” Juan 5: 19ª.
¿Cómo
podemos permanecer en Jesús? Leyendo su
Palabra, orando, cantando, decirle cuanto le amamos, expresándole cosas bonitas,
y por medio de vivir una vida de obediencia de la cual él se agradaría.
"De
cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo
que ve hacer el Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hacer el
Hijo igualmente. “Juan 5:19
Jesús
nunca hizo las cosas de la primera columna porque Él nunca vio a su Padre
hacer esas cosas. Jesús sólo hace cosas de la segunda columna porque Él vio
a su Padre hacer esas cosas.
Jesús sano enfermos, sirvió, fue humilde, amó, fue
amable y compasivo.
Jesús
también confrontó y disciplinó a los que pecaban, porque Dios también como buen
Padre disciplina a sus hijos para corregirlos, por ejemplo: Dios puede usar a tus
padres para corregirte cuando haces o dices algo malo.
Continua en la 2ª parte
Myriam Cecilia Pinilla